La fuente de mi glamour

Posted by fisj on September 25, 2011
lujo / No Comments
De hecho, varias fuentes. O tipos de letra, que de ambas formas puede y debe llamarse
Aunque mi familia ha sido de Times Roman de toda la vida, tal fuente tiene tanto glamour como los periódicos que la usan. Úsalo en tu monograma y alguien pensará que lo has recortado de un titular del periódico del domingo, lo que te hará parecer un arenque envuelto. No, no es eso, no es eso.
Cualquier otra fuente diría lo mismo, pero de forma diferente. Tu propio tipo para tarjetas, monogramas bordados y finalmente tu epitafio te hará resaltar entre tanto serif fúnebre. Y dirá: aquí yace alguien que vivió y murió con glamour. O con langostas, que puestos a morir, es la mejor indigestión que uno puede tener.
Os diría: vosotros también podéis tener vuestra fuente. Pero no, no podéis hacerlo. No podéis tener vuestro retrato, ni vuestro yate, ni vuestro tipo de letra. Pero habiendo Comic Sans, tampoco la necesitáis.

Gastromineralogía

Posted by fisj on January 22, 2011
lujo, Vida Sana / 1 Comment

No cabe duda de que últimamente el lujo y el glamour transita por caminos que, puestos a pensarlo, no tiene nada de ello, pero tampoco debe caberos la menor duda de que lo ha hecho así toda la vida. Dijo Hipócrates que las papilas gustativas aprovechaban para llegar al cerebro los mismos caminos por los que pasaban los procedentes de las partes pudendas, y bien dicho está. Los alimentos que son un placer para la vista, el tacto, el gusto y, siéndolo, favorecen el placer en los restantes son la quintaesencia del lujo.
Por eso una buena comida puede costar tanto como el retrovisor de un Lamborghini, y más aún si incluye lo exótico. Porque casi toda la comida es de una vulgaridad espantosa: en su mayoría, procede de algún tipo de ser vivo. Plantas, animales, hongos, bacterias… también las vacas comen seres vivos, inocentes briznas de hierba que se agitan, sin meterse con nadie, en prados soleados.
Pero de las mismas plantas podemos aprender que no son esos los únicos alimentos. Picantes nitratos, óxidos salados, ¡la sal! Porque la sal es un mineral, dilectos lectores. Y la sal no engorda. ¿Y cuántos más minerales podremos encontrar que conviertan una comida en algo exclusivo? Esos fetuccini a la pechblenda, ensalada con aceite de olivina, dieta mediterránea por antonomasia, sorbete de Mercurio, plateado y refulgente, milhojas de Litio en un lecho de hemoglobina clorofílica… los puristas rechazan este último por contener moléculas demasiado complejas. Pero ¿a quién le importan las moléculas? A mi no. Como a vosotros no os importará que no os cuente qué bistro contiene en su carta todas estas delicadezas. Dejaría de ser exclusivo. ¿Lo entendéis, verdad?

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El camino lechoso

Posted by fisj on April 24, 2010
Uncategorized / 4 Comments

La imposible asociación galáctica (con lo que me refiero a la leche, queridísimos consumidores de bits) con el lujo y el glamour se debe a su ausencia en metáforas brillantes. Claro como el agua, dorado como el champán, y ¿blanco como la leche? No me negaréis, además, que es harto ordinaria su forma de producción: de las ubres de un sucio y lerdo animal. Un anuncio de agua podrá mostrar cascadas, glaciares, icebergs y gotitas como diamantes corriendo sobre la piel tostada de una dama, pero un anuncio de leche sólo puede mostrar cencerros, hierba y a ganaderos desdentados.
Pero el lujo existe en la leche, y no sólo dentro de un baño. Cuentan algunos amigos más ricos que yo (sí, los hay) que, cuando hay dos lunas llenas en un sólo mes, una yurta aparece en las estepas del Cáucaso y unos cuantos elegidos pueden probar la leche de una burra salvaje del Cáucaso, domada para la ocasión, y sólo extraída cuando el primer rayo de sol golpea la frente de la bestia. Sin ser mancillada por el café ni por los cristales de azúcar, esta leche da a quien la toma vigor y calma, y su sabor permanece durante horas en la boca y durante toda la vida en el recuerdo. A quien la expende le da algunos miles de dólares, claro. Lo que no se suele mencionar para no disminuir en lo más mínimo el lujo y el glamour, ahora sí, galáctico.

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Ahora contestaré a sus preguntas

Posted by fisj on January 30, 2010
Administrivia / No Comments

Desde un lugar del desgraciadamente extinto del imperio otomano, dejaré por breves instantes mi sumisión a los placeres terrenales para contestar a vuestras preguntas. Sí, a las vuestras. ¿Conocéis Formspring? Es un DAG, dispositivo de aumento de ego, que resulta conveniente para tareas mundanas tales como éstas. Allí estaré.

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Estajanovismo sexual

Posted by fisj on September 05, 2009
Vida Sana / No Comments

Nada más lejos de lo glamouroso que pensar en el erotismo como una cadena de producción de orgasmos, que suena a fábrica, queridos, a fraguas y a manos grasientas. No, no es así, amigas y amigos.
Pero no hay lujo y glamour sin sensualidad, sin que el fin último sea la estimulación de los sentidos y esa pequeña muerte que, irremediablemente, nos acerca a nuestro pasado como simples perpetuadores de la especie. Así que, para qué vamos a engañarnos, amadísimos y amantísimos, ahí también estamos nosotros. Pero nos diferenciamos de vosotros comentaristas (dicho desde el cariño) y de los wosers en los medios en los fines. Y como el principal órgano sexual es el cerebro, ahí os dejo para que imaginéis cuáles son esos medios y esos fines. Que el lujo y glamour riman con discreción. Agur.

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