De hecho, varias fuentes. O tipos de letra, que de ambas formas puede y debe llamarse
Aunque mi familia ha sido de Times Roman de toda la vida, tal fuente tiene tanto glamour como los periódicos que la usan. Úsalo en tu monograma y alguien pensará que lo has recortado de un titular del periódico del domingo, lo que te hará parecer un arenque envuelto. No, no es eso, no es eso.
Cualquier otra fuente diría lo mismo, pero de forma diferente. Tu propio tipo para tarjetas, monogramas bordados y finalmente tu epitafio te hará resaltar entre tanto serif fúnebre. Y dirá: aquí yace alguien que vivió y murió con glamour. O con langostas, que puestos a morir, es la mejor indigestión que uno puede tener.
Os diría: vosotros también podéis tener vuestra fuente. Pero no, no podéis hacerlo. No podéis tener vuestro retrato, ni vuestro yate, ni vuestro tipo de letra. Pero habiendo Comic Sans, tampoco la necesitáis.
Aunque mi familia ha sido de Times Roman de toda la vida, tal fuente tiene tanto glamour como los periódicos que la usan. Úsalo en tu monograma y alguien pensará que lo has recortado de un titular del periódico del domingo, lo que te hará parecer un arenque envuelto. No, no es eso, no es eso.
Cualquier otra fuente diría lo mismo, pero de forma diferente. Tu propio tipo para tarjetas, monogramas bordados y finalmente tu epitafio te hará resaltar entre tanto serif fúnebre. Y dirá: aquí yace alguien que vivió y murió con glamour. O con langostas, que puestos a morir, es la mejor indigestión que uno puede tener.
Os diría: vosotros también podéis tener vuestra fuente. Pero no, no podéis hacerlo. No podéis tener vuestro retrato, ni vuestro yate, ni vuestro tipo de letra. Pero habiendo Comic Sans, tampoco la necesitáis.
